II Congreso Latinoamericano de Educación, Arte y Análisis del Discurso


MÚSICOS POPULARES EN LA REGIÓN DE CUYO.

Fernando Eduardo Pedernera, Egresado UNSL. Locutor Nacional y Periodista. Trabaja en Radio Nacional Buenos Aires.

Aviso para el lector desprevenido que se topa con esta presentación: la siguiente exposición contiene pasajes musicales de tremenda emotividad.

La conferencia está dedicada a la memoria de la Lic. Manuela Blanca Molíns de Pedernera, mi madre, ejemplo de lucha y de vida, quien se hubiese sentido orgullosa de verme en un Congreso tan importante.

Escribió Jorge Eduardo Carreras, lejos de San Luis en su Tonada del Regreso:
“Cuando vuelva a mi tierra puntana/ los jazmines habrán florecido/ y en el aire un rumor de tonadas/ me hablará de otros años vividos”.

Ha de saber quien esto escucha, que tener que referirme, en mi propia tierra, a los músicos y poetas populares de la región Cuyana es, en cierto modo, y asumiendo la emoción del huarpe mendocino, Armando Tejada Gómez, otro “Regreso a la Tonada”.

Operador: CD Congreso I Track 1 – Dur.: 3’58”

Regreso a cantar tonadas
De sol a sol por la sangre,
Como cantaba la vida
En la raíz de mi padre.
Cogollo de vida nueva:
La vida es una tonada.

No quiero cantar olvidos
Ni recordar lo que amaba
Porque son como dos muertes
El olvido y la distancia,
De lejos me queda cerca
Volver cantando tonadas

Una ronda de torcazas
Le hace ronda a los sauzales
Y soy niño de nuevo,
magia en la tarde,
pájaro y canto,
Cueca en el polvaderal.
A  Mendoza enamorada
Mi canto regresara.

Voy de paisaje en el alba
Y me parezco al paisaje:
Por fuera, el verde del clima;
Por dentro, el sol de la sangre.
El paisaje va conmigo
Y es un hermoso habitante.

El viejo viento de otoño,
Compadre de los nogales,
Me trae, cuando regresa,
La dulce voz de mi madre.
De tanto cantar tonadas
Ya soy pariente del aire.

Cuyana de Tucumán, la Cantora. Pasan de siglo Mercedes Sosa, Armando Tejada Gómez y Fioravante “Tito” Francia: “Regreso a la Tonada”.

La pregunta: ¿Y esto qué significa o a qué se debe?, puede responderse también desde las músicas populares. Rafael “Chocho” Arancibia Laborda explica en su cueca “Punta de los Venados”:

“Desde lejos,
hay que ver cómo se extraña.
Han pasado tantas lunas
sin volver a mis montañas…”

Músicos populares en la Región de Cuyo o la Importancia de los medios de difusión en la preservación de las tradiciones culturales”.
Nótese que la expresión utilizada es “medios de difusión”.
Porque la referencia no es puntualmente a los medios masivos de comunicación social o mass media, también incluidos en la denominación, sino y además todos los actores involucrados en el proceso de transmisión de nuestras tradiciones. Es decir, los destinatarios de este Congreso en cuanto “trabajadores de la cultura”. A saber: docentes de arte, lingüística, comunicación, directivos de las instituciones educativas y culturales, alumnos de carreras de arte, educación, comunicación, lingüística, funcionarios e integrantes de equipos gubernamentales pertenecientes al campo de la cultura y la educación, y, de un modo especial,  artistas.

Entiendo a la canción como un vehículo, al margen del ritmo en que hubiese sido concebida, como una unidad indisoluble entre la poesía y la música. Por eso aparecen algunos poetas mencionados en este trabajo.
Y afortunadamente, en nuestra amada región cuyana, tenemos “como p’hacer dulce”, como simpáticamente nos dice la expresión que nos llega transmitida involuntariamente, dentro del lenguaje coloquial, desde generaciones anteriores.
Esto nos podría derivar hacia la funcionalidad del lenguaje y las expresiones en un determinado contexto, pero no es intención de este expositor alterar los nervios de la organización y alejarse del tema propuesto.
Alberto Rodríguez en su Cancionero de 1938 se refiere a la música popular en Cuyo:
“La canción llana, clara y sencilla, sigue siendo entre el pueblo cuyano una forma predilecta de su lenguaje. Adaptados a las diferentes costumbres regionales, se reviven en la música y el verso los más variados romances y episodios de la vida cotidiana.
En cuecas, gatos, tonadas, décimas y octavillas milongadas se pintan con admirable vigor las costumbres patriarcales, los épicos episodios de la lucha por la libertad, las agitadas contiendas entre civilización y barbarie, o las apasionadas y crueles guerras fratricidas de la política”.

Operador: CD Congreso I Track 2 – Dur: 6’39”

El maestro Alberto Rodríguez, en diálogo con la periodista Blanca Rébori, quien cedió estos archivos para la realización de la Serie “Retratos Sonoros”, editados en la década de los ’90 por la Secretaría de Cultura de la Nación y de reducida distribución.

Tal vez por lo que decía Alberto Rodríguez, la música popular es frecuentemente asociada a la música de raíz folklórica, aunque el concepto la excede. Cuando se habla de folklore se suele caer en la simplificación, marginando la ciencia -que incluye una totalidad- a la música, la poesía y -en el mejor de los casos- las danzas, apenas tres aspectos de dicho todo.

Así como Félix Luna acuñó un concepto particular en el nombre de la revista que fundó y dirigió hasta el momento de su partida, “Todo es Historia”, Marcelo Simón, locutor, periodista, animador y difusor de música argentina de raíz folklórica, propuso parafrasear a “Falucho” con la expresión “Todo es Folklore”.

Con la idea de “hacer pasar de siglo” a los Músicos Populares de la Región de Cuyo, un modo de abordar la presentación es a través un listado –que siempre resultará incompleto- con los nombres de los referentes musicales de la región comprendida por las provincias argentinas de San Luis, Mendoza y San Juan.

Operador: CD Congreso I Track 3 – Dur.: 3’09”


San Luis es puerta de Cuyo
San Juan al fondo, sus ventanales
Mendoza es como un mangrullo
en medio de sus parrales.

Sus noches uvas barberas
y sus mañanas son moscateles
sus tardes uvas canelas
tempranillas, sus mujeres.
     
Cepas viejas de vendimia 
siglos de vino, juntan los robles;
yo he de juntar alegrías
que no falte, aunque nos sobre.

El Zonda y el Chorrillero
vientos cuyanos, son diferentes
como es agosto y enero
uno frio, otro caliente.

Estribillo
Véngase a Cuyo,  compadre,
que es tierra de miel purita.
Como he resuelto quedarme
ya tengo unas hileritas.
De Dios y tierra, no hay dueño
aunque el hombre ponga empeño.

“Llegando a Cuyo”, la cueca cuyana de Félix Robustiano Palorma, registrada ante la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC), el 17 de febrero de 1967, nos franquea la entrada a un universo contenido en tan solo tres provincias.

Al emprender la tarea de listar a tanta “gente necesaria”, como diría Hamlet Lima Quintana, los caminos parecieran abrirse  de un modo proporcional a la cantidad de personalidades encontradas, ofreciendo así más de un modo posible de abordaje.

Pero vamos por el principio y sin desviarnos. A partir del cambio de milenio, ya comenzada la segunda década del vigésimo primer siglo de la denominada era cristiana, resulta imperioso “hacer pasar de siglo” a aquellas obras, creadores e intérpretes cuya producción artística es preciso impedir que sea alcanzada por el olvido. Han sido portadores, defensores y transmisores de de lo que hoy se conoce como tradición, como folklore o como tradición folklórica.

Dice la RAE: Folklore es el “conjunto de creencias, costumbres, artesanías, etc., tradicionales de un pueblo.
A partir de esta definición, debemos entender que el concepto de “Folklore” resulta equivalente al de “Cultura” ya que es el “conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.”

Y Tradición, significa “transmisión de noticias, composiciones literarias, doctrinas, ritos, costumbres, etc., hecha de generación en generación.”

Las definiciones deben ser -como en este caso- precisas. Pero dicha precisión no siempre suele ser comprendida. Y para ejemplificarlo, cito a María Teresa Carreras de Migliozzi quien en una entrevista concedida al puntano Diario de la República recordaba la explicación que su padre, Domingo Emérito Carreras, le diera sobre “tradición”:

“Mi abuelo cantó tonadas;
mi padre las aprendió.
Y yo las sigo cantando.
Eso es la tradición”.

Si prestamos atención, en las tres definiciones de la Real Academia Española aparece la sugestiva expresión “etcétera”, que se suele utilizar para sustituir el resto de una enumeración que:
a-) se sobreentiende, o, b-) que no interesa expresar.

Es menester no ignorar que el lenguaje, como fenómeno de construcción social, es pasible de alteraciones, según los intereses que muevan a estudiarlo/ modificarlo. Y son los medios de comunicación, a través de sus comunicadores, quienes serán los principales vehículos para la difusión que de estos productos se pretenda.

En diálogo con blanca Rébori, Juan Draghi Lucero explica las diferencias entre folklore y tradición.

Operador: CD Congreso I Track 4 – Dur: 7’05”

La voz de Juan Draghi Lucero, autor de “Las mil y una noches argentinas”, y los libros de cuentos “El tres patas” y “Cuentos mendocinos”, entre otras valiosas obras, registrada en la ya citada serie “Retratos Sonoros”, editadas por la Secretaría de Cultura de la Nación.

Armando Tejada Gómez, solía “travesear con las palabras” y referirse a la “civilización occidental y cristiana” -a la que le debemos el idioma, entre otras imposiciones- como “accidental y cretina”.

Los tiempos nos van demostrando que la Historia que nos fue enseñada casi como una verdad absoluta, merece ser revisada, cuando no reescrita, y según nuestra propia visión y no la que intencionadamente trascendió y fue impuesta. Eduardo Mignogna escribió “Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia. La verdadera historia. Quien quiera oír que oiga”.

Tal vez por eso el desafío sea volver a nominar todo aquello que se pretenda “sobreentendido” o que, directamente, no se desee expresar. Porque es muy fácil omitir de la Historia que se imprime para ser enseñada, aquellos elementos que supongan una libertad de pensamiento que derive en un cuestionamiento al poder, “casualmente” encargado de la imprenta y divulgación de los conocimientos.
Sabido es que toda selección de textos es subjetiva.

Si vamos a enumerar, lo recomendable es ser lo más rigurosos posible para evitar no deseadas omisiones. No obstante, lo que se plasme en trabajos como este será siempre una referencia, abierta para que las nóminas sigan siendo completadas.

Operador: CD Congreso I Track 5 – Dur.: 2’46”

Quien te amaba ya se va,
quien te amaba ya se va,
supuesto que otro ha venido.

Se acabaron tus tormentos,
ya se va tu aborrecido,
supuesto que otro ha venido.

Si sienten doblar campanas,
no pregunten quién murió.
Que estando mi amor ausente,
quién ha de ser sino yo,
no pregunten quién murió.

Que viva Mendoza viva,
que viva Mendoza viva,
mi hermosa tierra cuyana.

“Quien te amaba ya se va”, tonada de principios del siglo XIX, con letra atribuida a Nicolás Avellaneda, de familia mendocina, recopilada por Alberto Rodríguez y publicada en su Cancionero Cuyano de 1938, reeditado en 2002 por Ediciones del Arquetipo, Buenos Aires.

Hay que destacar que, con diferencias en la letra, la misma tonada “Quien te amaba ya se va”, aparece en el Cancionero Popular Cuyano de Juan Draghi Lucero, también editado en 1938 y reeditado en Noviembre de 1997 por Ediciones del Canto Rodado. Cuenta Draghi que fue cantada por la esposa de Eleazar Marzola, al despedirse de este en 1874, en Los Sauces, Tunuyán, Mendoza.

En su libro “Folklore Puntano” (Fondo Editorial Sanluiseño, 1988) Jesús Liberato Tobares sostiene: “Todos los pueblos del interior de San Luis tienen un rico historial relacionado con los músicos y cantores que en diferentes épocas dieron vida a la expresión lírica del hombre sanluiseño”.

Y enumera: Antonio Ponce (San Francisco del Monte de Oro), Eulogio Dávila, Antonio Fernández y Humberto Romero (Luján). Horacio Rodríguez, Napoleón Valdez, Salvador Rodríguez, Agenor y Pedro Adán Lobos; José Otazúa, Justa Miranda y Cayetana Torres de Núñez; Abundio Alcaraz, Fermín Cuello, María Rosales, Silverio Fernández, Abigail Dávila y Hermenegildo Camargo.

En San Martín, Humberto Sarmiento, Eliseo Avellaneda, César Torres, Oscar Amodei Sarmiento y Ramón Telésfor Véliz; Félix Torres, Leocadio Tobares y Martín Godoy. De parajes cercanos, J. L. Tobares menciona a Juan Cabral, Juan Fernández y Juan Llanos.

Entre 1910 y 1915, Telésforo Molina, Nazario Chaves y Marcelino Martínez.

Desde 1940, Jesús Navid Chaves y José Rosendo Chaves, Honorio Sosa, Alberto Martínez, Ismael Godoy, los hermanos José  y Juan Luna y Ernesto Mercau. Ramón Neto, Andrés Gualpa, Diomedes Arias y sus hijos Lauro y Zenón.

Los dúos conformados por Regino Torres y Rodolfo Escudero; Regino Ezequiel Torres y Bonifacio Torres; Avelino Godoy, Ernesto Rodríguez y Emilio García; Pedro Ortiz y Julio Torres; Onésimo Cruceño y Segundo Molina; y los hermanos Emilio y Chiche Alonso.

Benjamín Becerra y sus hijos Víctor y Lorenzo acompañaban  la Novena de la Virgen del Perpetuo socorro, en Las Vertientes. En 1940 en Las Chacras (Dpto. San Martín) y antes de Villa de Praga, Pilar Garro. De Villa de Praga eran los cantores Artemio y Verónico Aguilar.

Precisa Tobares que del Departamento Ayacucho, Fausto Azcurra, cantor  y hombre de letras, recuerda a los hermanos Juan Alberto y Nazario López; Justo Paredes, Laureano Valdez, Felipe Cabáñez; Doroteo y Pedro Abrego (“el dúo más renombrado del N.O. de San Luis).

De Concarán fueron Domingo Gauna, Edmundo Ante y Mauricio Orozco. Bandoneonista, Filiberto Muñoz (“El Cieguito Fibo”). Teobaldo Amaya, Lino y Amaranto Brandana, Remigio Villegas, Emeterio y Dionisio Gauna. Lázaro Pereyra y Telésforo Castro (Santa Rosa del Conlara), Gregorio Romo (Carpintería, citado por Carlos Vega); Rudecindo Cuello (Piedra Blanca); Amaranto Silva (violinero de ; Merlo, según rescata Antonio Esteban Agüero).

Del siglo XIX, José Santiago Acosta, quien en 1814 tocó la guitarra para Vicente Dupuy; el Negro Antonio, arpista de Santo Domingo; Luis Ojeda, violinista; y los cantores Luis Gerónimo Prieto y Don Rufino Flor.

De principios del siglo XX, Ricardo Arancibia Rodríguez (autor de la célebre “Viva San Luis”, y de “Sauces del Chorrillo”, “Gorgeos” y “A Ti Chile”, registradas en SADAIC en febrero de 1948); Julio Argentino Aguilar, Dalmiro Reyes, Marciano Rodríguez, Juan Roberto Quiroga, Emérito Carreras y Alberto Olariaga.

Operador: CD Congreso I Track 6 - Dur.: 3’14”

De la suerte en sus rezagos
lejos del pago
me confinó,
por eso lloro la pena
que en mi condena
me dominó,
y cuando en mis recuerdos
quiero vivir,
repito en mi dulce calma
con todo el alma
¡Viva San Luis!

Hermosa región cuyana
de mi afición,
deja que de mi pueblo
lleve el recuerdo
en el corazón.
Por eso es que si te canto
con frenesí,
quiero que de éste proscripto
te llegue el grito
¡Viva San Luis!

Son tus pampas y tus tierras
tu hermosa sierra
todo un primor,
donde imitan los zorzales
los madrigales
del ruiseñor
por eso tierra querida
quiero vivir,
para cantar con el alma
mi pobre zamba
¡Viva San Luis!

Pasan de Siglo Los Urano con su particular versión de la zamba de Ricardo Arancibia Rodríguez: “Viva San Luis”.

Muy completas y valiosas resultan las enumeraciones que María Teresa Carreras de Migliozzi nos recuerda en su obra “La guitarra en la provincia de San Luis” (Fondo Editorial Sanluiseño, 2002), al mencionar a los músicos populares “que actuaron en las veladas de aquel San Luis de mediados de siglo: Julio César Agúndez, Emérito Carreras, Jorge y Rafael Arancibia Laborda, Tito Puglisi, Alfredo Alfonso y José Adimanto Zavala, Félix Máximo María, Medardo Herrera (pasado de siglo mediante un homenaje realizado en julio de 2013 en Villa Mercedes), Emiliano Agúndez, Pedro Aguilar, Atilio Godino, Enrique Almada, Luis Urtubey, Baby Magallanes, Enrique Molina, Sebastián Arce, dúo de las hermanas Sosa, Mercedes Herrera Luna, dúo de las hermanas Ana e Hilda Herrera, Roberto “Quirquincho” Quiroga, Isaac Miranda, Alejandro Magallanes, Chango del Valle, Raúl Lazcano, Carlos Heredia y , el trío de los hermanos Julio, Ricardo y Luciano Marcos “Changuito” Arce.

Operador: CD Congreso I Track 7 - Dur.: 3’00”

Perdido en el monte del campo puntano
bordiáu de jarilla, pichana y chañar
recorta sus flecos mi rancho muy viejo
cual un estandarte de un criollo lugar.

La luna se mira allá en la represa
que siempre está quieta, pasando el corral
las cabras que saltan adentro’el chiquero
la soga se enrosca encima ‘el brocal.

El pozo de balde e larga tirada
que yo hice de niño de tanto acarrear
me canta en la noche del campo puntano
canción de rondana de alegre chirrear.

La huerta de tunas madura sus frutos
y allá en la tranquera florece un cantar
que entona mi padre en linda tonada
y acuna en sus ramas el algarrobal.

Perdido en el monte del campo puntano
bordiáu de jarilla, pichana y chañar
recorta sus flecos mi rancho muy viejo
cual un estandarte de un criollo lugar.

Mi rancho puntano de aquí yo te canto
San Luis de mi vida que lejos estás
por siempre te llevo prendido a mis versos
y en vez de guitarras quisiera llorar.

Cuánto para hacer pasar de siglo: “Mi rancho Puntano”, de Rubén Emilio Segura y Los Hermanos Arce por Los Puntanos, conjunto integrado por los hermanos Julio, Ricardo y Luciano “Changuito” Arce, junto con Alfredo Alfonso y José Zavala en la audición “San Luis Puerta de Cuyo”, de Rubén Emilio Segura, emitida en 1964 y 1965 en la porteña LR1 Radio El Mundo. Amabilidad suma de una querida comadre, Norma Sosa, conductora de “Por los Caminos de Cuyo”, audición que se emite en la Radio Mi País, Hurlingham, provincia de Buenos Aires.

En “La guitarra en la provincia de San Luis” y al referirse a los Conjuntos Cuyanos, Cholita Carreras cita a Los Maruchos del Chorrillo, integrado por Julio César Agúndez, Emérito Carreras, Jorge Arancibia Laborda y Tito Puglisi. Más tarde, al alejarse Agúndez, se sumaron Medardo Herrera y Roque Ibiri. Este conjunto fue el primero en presentarse en la Capital Federal representando oficialmente a la provincia. Fue en 1952 y con motivo de la celebración de la Fiesta de la Tradición. De la época eran también Los Reseros del Conlara. Otra importante agrupación fue Las Voces del Chorrillero, conformada por Jorge Horacio “Cholo” Torres, Mario Iván Rivarola, Oscar Moyano y Víctor Velázquez, obtuvieron en 1967 en premio Camin Cosquín de Oro, máximo galardón que otorga el certamen. Integraron ese conjunto, posteriormente, Domingo Flores, Ignacio Aguiar, Raúl Mendoza, Nicolás Valdez y Santiago “Cuso” Guevara.

Operador: CD Congreso I Track 8 – Dur: 3’02”

Cueca de José Zavala por Las Voces del Chorrillero: “Paraíso Puntano”.

En el libro “El Folklore que yo viví” (1995), María Teresa Carreras de Migliozzi publica programas de espectáculos desarrollados a partir de la década de 1940, donde se advierte la presencia artística de los recitadores Héctor Montenegro y Antonio Quiroga, de la Orquesta Nativa Achalay (Dir.: Prof. Juan Lucero), José Grillo (madolinista), Los Arrieros Puntanos (Emérito Carreras, Félix Máximo María, Tito Puglisi y Luis Urtubey), Los Trovadores Puntanos (E. Carreras, Atilio Godino, Tito Puglisi y Antonio Quiroga), Orquesta Típica Juan  Lucero, Los Reseros del Conlara, Cholita Carreras (“pianista infantil – La atracción del momento”), El Chango del Valle, el cantor Edmundo López Etcheverry y la pianista Lila Emilia Páez Sosa; el cantor Guillermo Catalfamo, Mario Baudry y su conjunto típico, el vocalista Vicente Falvo y Cuarteto Típico, Orquesta Característica Los Bambi, de Juancito Mercau y su cantor Jorge Debal, Mario Zola, Los Trovadores Mercedinos (Dir.: Mario Cardozo), Dúo Luco-Urtubey, Atilio Jorge Jofré y su piano, Conjunto Los Huacos (Dir.: Roberto Fasoli). Compañía Folklórica Sumackay (Dir. Musical Teresa Carreras y Carlos Estrada – Dir.: General: Carmen Sosa y Jorge Piguillem), Víctor Sosa Ramírez, Ricardo Almaraz, Jorge Guzmán y Luis Ponce.
No olvidar lo aportado por el Dúo Muñoz Arrieta, al Trébol Mercedino, Las Voces de la Oración, Los Cantores del Manantial, Los de Dios, Voces y Cuerdas Puntanas, Dúo Pueblo (Osvaldo y Sebastián Olivera), Algarroba.Com como ruptura y, a partir de ellos, Alma de Guitarra y La Cautana, entre otras refrescantes propuestas. Dos Vientos, Además, los guitarristas Daniel Oliveras, Carlos Esteban García, Jorge Paredes, el Zurdo Martín Barros, Fernando Leyes, Miguel Reynoso, Ariel Flores, Marcelo Andino (Violín). Puro talento puntano, Mariano Salas.

Operador: CD Congreso I Track 9 – Dur: 3’15”

Pasa de siglo “Lluvia de enero”, el aire de tonada de Paco Flores en versión de los hermanos Osvaldo y Sebastián Olivera, acompañados en guitarra por Daniel Oliveras.

Entre los cantores que inspiraron alguna obra se puede citar a Juan Lucero (“Me parece que oigo/ el canto de Juan Lucero/ ese guapo campesino/ que la oficiaba de hachero” – Polo Godoy Rojo, en “De pájaros y Flautas”, Establecimiento Gráfico La Docta, Córdoba, 1977).
O tal vez a Pancho Sosa (“Pobre mi compadre Pancho/ jamás lo podré olvidar./ Quien podía imaginar/ que así lo llevara Dios/ si aún escucho la voz/ en la última juntada/ cuando él, hasta la enramada/ de mi rancho se acercó/ y mi pecho conmovió al cantarme una tonada/…/ Pero se fue aquel amigo/ tan bueno, tan noble y sabio,/ qu’engalanara sus labios/ cantando argentinas glorias./ Hoy que evoco su memoria/ con profundo desconsuelo,/ mi oración alzo en mi anhelo/ de que se apiade el Señor/ y conforme en mi dolor/ diré que se ha ido al cielo.” – Rafael Arancibia Laborda, “Se fue Pancho Sosa”, triste campero, en “Caminito del norte”, libro de Oscar Valles y Ricardo A. Gutiérrez, Instituto Científico y cultural El Diario, 1993).
Pedro Aguilar es preservado de la desmemoria al ser objeto de “Tonada para Pedro”, de Juan Miguel Bustos en su poemario “Calle de canto” (Instituto Cultural y Científico El Diario, 1994): “Pedro de los patios;/ Pedro de los valses;/ Pedro de las farras;/ y las tonadas! / Ay las tonadas!/ Pedro que te buscan;/ Pedro que te nombran;/ Pedro que te llaman/ las guitarras!/ Ay las guitarras!/ Te veré retornar…/ guitarreando…/ Pedro Aguilar.”
Y en la misma publicación, mención especial merece Juan Roberto Quiroga, evocado por Juan Miguel Bustos como “Patrón de las guitarras”: “Por dónde andarás?/ Me pregunto/ ahora que en cuecas/ madura la escarcha/ y miro a lo lejos/ tender el camino/ a leves pañuelos/ que despiden zambas./ ¿Por dónde andarás?/ Me pregunto/ ahora, Juan Roberto Quiroga,/ Patrón de las Guitarras”.

Con su obra contribuyeron al Cancionero, Polo Godoy Rojo, Rodolfo Bianchi, Ricardo Domínguez Arancibia, Leonor Guillet de Luco, Ricardo Barbeito, Leopoldo Walter “Copete” Balaguer, Charly Guzmán, Marita Londra (Entre Ríos), Paco Flores, Luis Gabriel Cantisani, Lisandro Bertín.
Difusores: Antonio Quiroga Allende, Norma Alba, Américo Roldán, Alba Clark (Alba Peña), Yolanda Aprea de Funes (Patricia Funes),   Eduardo Baigorria Díaz, Julio Gatto, Orlando Delucca, José Dimas Leiva y Raúl Nolberto Baudry, de “Noches de Serenata”, por LV13.

Relataba el periodista y conductor Carlos Rubén Bringas que Baudry, referente de una familia de operadores técnicos, solía invitar a su esposa a pasear en mateo o coche de plaza y aprovechaba el viaje para grabar el efecto sonoro del tránsito del vehículo por las calles de la ciudad de San Luis. Ese iba a ser el fondo que se utilizaría en la audición, cuando los conductores debían prodigar una serenata.

Valoro el aporte de Diolindo Garro, Mary Blanco, Juan Alberto Galliano, Mario Pérez, Daniel Piñeda, Nino Romero, Negro Bringas, Oscar Ángel Flores, Mario Pereyra, Hugo Dutto, Luis Alberto Guardia, Juan Bautista Caliazú, Alejandro Heredia, Gustavo González, Daniel Ramallo, Enrique Mario Quique Quintero, Julio Becerra, Pablo Castro, Marita Londra, Miguel Gauna, Osvaldo Bianchi, Florencia Besso y Emanuel Sosa ( del programa “Industria Argentina”) y Raúl Torino, por citar solo a un puñado de cuyanos y cuyanistas militantes.
Y si nos referimos a Investigadores: Berta Elena Vidal de Battini, Urbano Joaquín Núñez, Delia Gatica de Montiveros, Jesús Liberato Tobares, María Teresa Carreras de Migliozzi y Pablo Castro.

Operador: CD Congreso I Track 10 – Dur: 3’47”

San Luis que naciste al pie de los cerros
y que en las mañanas te bañas de sol,
escucha las notas que te hace un trovero
tan solo inspirado en tus noches de amor.

Sé que te cantaba Arancibia Rodríguez 
en “Sauces del Chorrillo” y en “Viva San Luis”,
tú solo inspiraste al gaucho puntano
por eso tus versos son todo un sentir.

No tienen tus noches rumores de barcos,
ni calles cortadas, ni aquel parasol.
En cambio tus noches son claras, son puras,
los astros radiantes te envían su luz.

Por eso te canto San Luis de mi ensueño
porque eres la tierra en que Pringles nació,
porque eres la cuna del bravo Baigorria,
que a lanza y cuchillo, los Andes cruzó.

Yo vine a tu cielo, de tierra lejana,
dejando la urbe, buscando la paz,
llegué a Cruz de Piedra, al Dique, al Trapiche,
conocí Las Chacras y el bello Volcán.

Por allí cruzaron las huestes gloriosas
del Rey de la Espada, del Gran Capitán,
que luego en Mendoza, Chile y en Cuzco
llevó mi bandera flameando triunfal.

Tú tienes la gloria, tú tienes la frente
bien limpia y altiva, como el Pabellón;
tus hijos son siempre los mismos patriotas
que en tiempos lejanos San Martín llevó.

Por eso en las noches cuando silba el viento
hasta el suelo tiende al gran jarillal;
por entre sus ramas una voz lejana
al mundo pregona: San Luis, libertad.

“San Luis”, vals de Raúl Lazcano por el Dúo conformado por Juan Muñoz y Eulalio Arrieta, acompañado por la guitarra de Esteban “Cordero” Miranda, entre otros.

Mendoza:
Entre “Los grandes músicos mendocinos”, Alberto Rodríguez, en su Cancionero Cuyano, cita a don Fernando Guzmán, iniciador de la tarea de interpretación y de estudio, llamado “el Juan Bach de la América española”. También a Telésforo Cabero, generoso músico autor de entre otras obras de “El Challao”, vals recordado por personas mayores en 1938. Ignacio Álvarez, músico nacido en Mendoza en 1837.
Entre los Cantores Populares, Rodríguez menciona a Domingo Zenteno, “el más querido y popular de los cantores de su época”, que en 1905 paseaba por el histórico barrio El Matadero, de Mendoza. Cantaba con su hijo Domingo Segundo y con su amigo Salvador Zalazar. “el Pollo”. Olegario Méndez fue un cantor popular especializado en serenatas. Hizo dúo con Advertano Maza. Juan Antonio Carreras, de vocación y aptitudes instintivas especiales, complementadas por una original imaginación y por un acertado espíritu investigador. Javier Molina nación en Córdoba en 1852 pero actuó desde su juventud en Mendoza. Don Ulderico Ibáñez era considerado un archivo viviente. Especialista en tonadas, cuecas, gatos, gauchitos, serenos, refalosas, otros bailes y canciones nativas.

Operador: CD Congreso I Track 11  – Dur: 2’31”

El maestro Alberto Rodríguez vuelve a hacer pasar de siglo a la danza típica “El gauchito”.

El mismo investigador que en su Cancionero asienta que Ángel Vidadel Olivera fue durante los últimos años del siglo XIX y hasta la segunda década del Siglo XX el cantor y guitarrista más extraordinariamente difundido. Heriberto “El Pichón” Videla, un artista por su emotividad y sus aptitudes, franco y exquisitamente sensible. Cultivo la guitarra y el requinto. Nicolás Bustos era un “guitarrista de fibra y un hábil requintista, gran acompañante de cuecas, gatos y tonadas. Finalmente, Alberto Rodríguez hace mención de Pedro López Moyano, “El Pebete”, guitarrista y cantor mendocino heredero de una colección  antiquísima de cuecas, gatos y otras piezas del acervo tradicional.

Citamos a Amancio Varela, de su libro “Historia del Folklore y de la Proyección Folklórica”: “A partir de 1926, comienzan a llegar a Buenos Aires conjuntos de puro acento regional, como Los Trovadores de Cuyo con la dirección de Hilario Cuadros. Los aires cuyanos eran conocidos en la Capital Federal a través de solistas y dúos. Junto a Cuadros venían Senra, con quien el director hacía dúo) y los cantores y guitarristas Honorato, Fermín Estrella y Chavarría. Se unió en algunas grabaciones el paraguayo Félix Pérez Cardozo, con quien Cuadros compuso páginas inmortales como “Los 60 granaderos”. Se dice que Los Trovadores de Cuyo señalaron el rumbo de una canción cuyana que tuvo siempre destacados intérpretes.

Operador: CD Congreso I Track 12 - Dur.: 3’08”

“Gaucho Hilario Cuadros”, pasa de siglo “de las manos” de Alfonso y Zavala, a través de la voz de Juan Carlos “Pinocho” Mareco.

Por esa época, fines de los años ‘20, otro mendocino, Antonio Tormo, gana un concurso junto a Martha de los Ríos, para grabar discos de música argentina para exportar a Colombia.  

Operador: Cortina CD Congreso II Track 1 - Dur.: 8’48”

Inolvidables creadores de todos los tiempos, Félix Dardo Palorma, Antonio Tormo, Félix Blanco, Fioravante “Tito” Francia, Armando Tejada Gómez, Eduardo Aragón, Cacho Ritro (seudónimo de Felipe Ángel Ritrovato), Manuel Tejón, Jorge Viñas (el fondo musical que estamos escuchando), Damián Sánchez, Carlos Coria, Félix Santos Morán, Ricardo Ortiz, Guillermo Murúa, Carmen Guzmán, Daniel Talquenca, Fabiano Navarro, Daniel Altamirano, Carlos Coria, Anselmo de Mendoza, Perla Argentina Aguirre (Rosario), Jorge Marziali, Raúl Orozco, Fernando Barrientos, Marcelino Azaguate, Arturo Tascheret, Martín Castro, Sebastián Narváez, Víctor Hugo Cortez, Vanina Fernández, Alfredo Tiki Gómez, Leopoldo Martí, Sandra Amaya, Analía Garcetti, Alejandra Bermejillo, Mariana Mata (La Rioja) los hermanos Gustavo y Guillermo Micieli y Juan Sebastián Garay.

Operador: CD Congreso II Track 2 - Dur.: 3’37”

Remolinos, remolinos,
el otoño y el viento.
Como las palomas
ansiosas de volar
en bandadas por el aire
las hojas se van.

Remolinos, remolinos,
bajo el sol tu pollera.
Viento de pañuelos,
junto a mí te vi bailar...
como brisa, tu sonrisa
me rozó al pasar.

 Niña, como el viento,
 lejos te vas
 yo sé que con mis manos
 no se puede, el viento atar.
 Te vas como el viento.
 Viento...

Pollerita roja, pelo rubio,
por la alameda.
Hojita en el viento
entre las hojas te vas
pollerita, pelo rubio
para recordar.

Amarillo, rojo, cobre,
el otoño ha pasado.
Por las alamedas
lo va diciendo el sol,
volverás en primavera
vestida de flor.

Pasa de siglo la cueca de Manuel Tejón “Remolinos”, en la versión de 1972 registrada en el disco “En los rumores del agua”, por Nolo y Magda, dúo conformado por Tejón y Magda de Merolis.

Y entre los intérpretes: Guaymallén (luego Los Trovadores de Cuyo, con Alberto Quini y Roberto Puccio, José Ignacio Rivero y Martín Herrera. “Primeras voces”: Luciano Senra, Félix Blanco, Juan Cisneros y Manuel Ortiz Araya. También, Lino y Tozzi Zeballos, Juan Ramón Ponce y Edmundo Cartos. Colaboró con su arpa el paraguayo Félix Pérez Cardozo), Mercedes Sosa (Tucumán), Lisandro, Antonio y Vicente Pereyra Luna y Antonio Gallardo (músicos de LV4), Pedro Floreal Cladera (Chacho Santa Cruz), Rafael Tapia, Juan Carlos "Pato" Rodríguez, Ángel "Cacho" Ritrovato, Abel González y Francisco "Rubio" Giménez, integrantes de Los Andariegos. Cacace-Aliaga, Las Voces del Plumerillo, Los Cantores de Cuyo, Santiago Bértiz, Ecos del Ande, Musicanto, Los Arrieros de Cuyo, Nolo y Magda, Pepete Bértiz, Dúo Oyarzábal-Navarro, Los Altamirano, Dúo Andrada-Flores, Los Cantores del Manantial, El Huarpe, Orozco-Barrientos, Pablo Budini, Dúo Nuevo Cuyo, Dúo Mendoza Toda, Carlos Palorma, Juana Vera, Yolanda Navarro, José Molina “el Viñatero Cantor”, Mónica Abraham (Buenos Aires), Ini Ceverino, De Nuevo Dúo, Maxi Molina, Trío Sangre Nueva, Dúo Plana Martí, Gabriela Fernández, Racimos de Guaymallén, María Eugenia Fernández.

Operador: CD Congreso II Track 3 - Dur.: 2’42”

Toda la noche he venido
pisando en verdes rosales,
yo la veía con valor,
tus ojos negros qué lindos son.

Solo por venirte a ver,
cara de quitapesares, 
yo la veía con valor,
no llores, mi alma, que tuyo soy.

Señor Comisario, mi alma,
deme otro marido,
porque este que tengo, mi alma,
no duerme conmigo.

Señor comisario, mi alma,
esa mujer miente.
Yo duermo con ella, mi alma,
y ella no me siente.

A la zamba refalosa,
a la refalosa zamba,
yo la veía con valor,
tus ojos negros qué lindos son.

Cara de quitapesares,
planta de almendro florido,
yo la veía con valor,
no llores, mi alma,
que aquí estoy yo.

Racimos, de Guaymallén, hacen pasar de siglo la “Refalosa Cuyana”, recopilada por Alberto Rodríguez.

San Juan:
El Cancionero de Alberto  Rodríguez menciona entre los grandes músicos sanjuaninos a los hermanos Arturo y Pablo Berrutti. De sus composiciones, poco y nada se ha conservado ya que la costumbre era la de regalar las partituras originales a los destinatarios.
Entre los cantores populares de San Juan, Rodríguez extrae de la tradición oral, nombre como el de El Ciego Reyes, cantor que interpretó fielmente las ansias y pasiones de su pueblo y cantó hasta el último día de su vida, como si se tratara del Homero de la leyenda griega, y de Demódoco, el otro bardo griego que quedó ciego en su vejez.
Don Carlos María Tascheret perteneció a una familia de origen francés, pero de tradicional arraigo en la provincia de San Juan. Vivió entre 1840 y 1909. Hombre de inteligencia natural extraordinaria, el ingenio de su talento y sus especiales aptitudes musicales, le hicieron concretar bien pronto muy sólidos prestigios.
Miguel Bustos Cáceres, contemporáneo de  Tascheret, fue en la segunda mitad del siglo XIX, uno de los cantores populares con mayor prestigio. Hijo de don Vicente Bustos Zenteno, a quien se le atribuye la autoría de la Tonada El Gran Salomón.
Son mencionados también Rosauro Gómez, admirable ejecutante y excelente cantor; Pedro Gil Yanzón, maestro normal, se destacó como compilador de músicas y canciones populares; Carlos Tascheret, hijo, especialista en tonadas amatorias y siempre dispuesto para lides donjuanescas; Tomás Severo Balmaceda, gran cantor recordado con mucho cariño y simpatía; y Antonio Rodríguez, buen ejecutante de guitarra y de gran poder de asimilación. Estuvo en contacto con viejos cantores criollos.
Merecen recordarse, Blas Videla, José Dolores Gil, Guillermo Sarmiento, Eladio Gigena, Samuel González, Marcos Quiroga, Julio Sarmiento, Eliseo Guardiola, Juan Antonio Quiroga, Daniel Balmonte Yáñez, Ramón Dávila Aubione, Conrado Carrizo, Julio Puigdengola, Julio Balmaceda, Arsenio Oro, Máximo Isidro y Raúl Oro, entre muchos otros.

Refiere Amancio Varela en su libro “Historia del Folklore y de la Proyección Folklórica” (Microfón Argentina, 1979) que un aporte valioso al cancionero nativo lo brinda un cantor cuyano que va a probar suerte a Buenos Aires: Saúl Salinas, uno de los mejores cantores de la época, y que fue el consejero y asesor del Dúo Gardel-Razzano que llegó a integrarlo formando el cuarteto Gardel-Razzano-Salinas y Martino que debutó en los Carnavales de Zárate, en 1913, sin demasiado éxito. La gira continúa, se separa primero Salinas, luego Martínez y queda formado el Dúo Gardel-Razzano.
Saúl Salinas, “en 1914 formó su primer dúo con Juan Sarcione, y en 1915 lo hizo con Marambio Catán… En 1915, Salinas abandona el dúo y Catán se une en San Juan a Carlos Montbrún Ocampo”, conformando el efímero dúo Marambrún. De Saúl Salinas quedan hasta hoy las tonadas “Una rosa para mi rosa”, “Mírala cómo se va”, “La Madrugada” y “La Trilla”, entre otras.
A mediados de los años ’30, andan por el camino de las guitarras las canciones de uno de los dúos más aplaudidos del momento: Ocampo-Flores, cuyas páginas repiten la Capital y las provincias.

Operador: CD Congreso II Track 4 - Dur.: 3’17”

Me flechó una mendocina
con tonadas cordobesas
me ha dejao el corazón
blandito como manteca.

Y yo que soy puntanito
arisco pa las mujeres
entre Córdoba y Mendoza
me ha aprisionado un querer.

Donde andará mi vida donde andará
me dice que tiene dueño
pero la sueño nomas
entre Córdoba y Mendoza
mi amor por ella se va.

Yo empecé como jugando
ella como si jugara
ay cerquita me volie
y me pego la tonada.

Ahora me ando golpeando
igual que las cordobesas
antojado el corazón
y el pensamiento entre rejas.

Carlos Montbrún Ocampo pasa de siglo con su cueca “Entre San Juan y Mendoza”, compuesta en yunta con Hernán Videla Flores, por La Tropilla de Huachi Pampa.

Especial mención merece la obra de Eusebio de Jesús Dojorti, Buenaventura Luna, quien conducía por Radio Colón de San Juan la audición “A-Z Zafarrancho Vocal”, hasta que el dúo Tormo-Canale, proveniente de Mendoza y con intenciones de probar suerte en Buenos Aires, se hace escuchar. Cuenta el autor que “A término de la audición, Luna les propone formar un conjunto para viajar a Buenos Aires, al que luego se sumará Remberto del Rosario Narváez, de solo 16 años, y Santiago Gómez. Había nacido la Tropilla de Huachi Pampa. Viajan a Buenos Aires, pasan  la prueba en Radio El Mundo, e incorporan al conjunto a José Castorina (bautizado por Buenaventura como el Zarco Alejo) y posteriormente a José Zavala. Nace “El fogón de los Arrieros”, programa que se emitía a las 22. El conjunto logra un gran éxito. Durante 1939 y 1940 realizan giras como artistas del elenco de Radio El Mundo. Posteriormente, ingresan Fernando Portal, Oscar Valles, José Mariscal y Eduardo Falú.
Por su parte, Tormo, Narváez y el Zarco Alejo conforman Los Arrieros Cantores y debutan en Radio Splendid. Al término del contrato Antonio Tormo regresa a San Juan con intenciones de dejar el canto.

Operador: CD Congreso II Track 5 - Dur.: 5’08”

Vallecito de Huaco donde nací
sombras del fuerte abuelo que ya se fue;
a tu molino viejo quiero volver
hoy que de amarga vida probé la hiel.

Lejos de ti
de mi querencia,
pobre de mí,
me paso llorando ausencias,
me paso llorando ausencias.

Cuando me doble el cansancio de mis afanes perdidos
he de tornar a la sombra de tus viejas arboledas,
al frescor de tus aleros, a la paz de tus sembrados,
al oro de tu poniente cuando prolonga la tarde
su agonía entre las lomas, al fogón de tus pastores
envejecidos de invierno, entre cantos de cencerros
y quejumbres de vihuelas con el ¡ay! de las tonadas
y en callada mansedumbre como quien se va durmiendo,
quiero morirme sonriendo bajo la luz de tu cielo.
Acaso cierren mis ojos las piadosas manos magras
de alguna vieja huaqueña, de negro rebozo pobre
y antiguo credo cristiano.

Te canto Vallecito por recordar
tus verdes alfalfares mi huerto en flor
el oro de tus trigos, el manantial
y la lejana estrella que reflejó.

Taumaturgia de Máximo Vargas, de Radio Nacional Folklórica, en la que conviven Buenaventura Luna, Atahualpa Yupanqui y Los Cantores de Quilla Huasi interpretando “Vallecito”, de Dojorti.

En la década de los ’40 y separado de su compañero de rubro Hernán Videla Flores, Carlos Montbrún Ocampo, retorna a la radiofonía con uno de los programas de mayor atracción: “Las Alegres Fiestas Gauchas”, por Radio Splendid. Cuentan que para presenciar la audición había que reservar lugares con una semana de anticipación. Me contó alguna vez Miguel Ángel Gutiérrez, el histórico presentador del Festival de Cosquín, que el éxito radial de Montbrún Ocampo era comparable con el que Marcelo Tinelli tiene en la actualidad.

Operador: CD Congreso II Track 6 - Dur.: 3’17”

Cada vez que me curo
me llevan preso,
cada vez que me curo
me llevan preso,
Argentinas son las viñas
será por eso. Bis

En la comisaría
pago la multa
será porque el comisario
tal vez no chupa. Bis

Tomemos un trago de vino
que enseguida viene otro litro
de ese que toman los curas
comisario y gobernador,
si ellos no pagan multa,
tampoco la pago yo.

Los que elaboran vino
son productores.
Los que elaboran vino
son productores,
y los que lo chupamos
admiradores. Bis

Cuando sea comisario
haré que multen
a los que le echen agua
y no al que chupe. Bis

Tomemos un trago de vino
que enseguida viene otro litro
de ese que toman los curas
comisario y gobernador,
si ellos no pagan multa,
tampoco la pago yo.

 “Pa’l Comesario”, de Manuel Ortiz Araya, por Carlos Montbrún Ocampo, uno de los motivos más celebrados de sus “Alegres Fiestas Gauchas”.

Como no mencionar a los notables Ernesto Andrés Villavicencio, Hugo Figueroa, los Hermanos de la Torre, Bebe Flores, Saúl Quiroga, Tito Capdevila, Raúl Rubilar, Eduardo Troncozo, Mario Zaguirre, Rolando García Gómez, Daniel Lechuga García,
Intérpretes: Viviana Castro, Cisterna-Peralta, Mínguez-Barboza, Rodolfo Páez Oro, Gajos del Pinono, Inti Huama, Claudia Pirán, Susana Castro, Mario Zaguirre, Los Cantos, Gustavo Troncozo, Dúo Los Troncozo, Alas y Raíces, Los Indios de Ahora, Marsolo, Duende Trío y Alquimia Cuyana. Y entre los Investigadores: Hebe Almeida de Gargiulo, Pepe Sarasúa, Mario Zaguirre y Rosita Amín.

Operador: CD Congreso II Track 7 – Dur.: 2’24”

“El buen remedio”, gato cuyano de Carlos Montbrún Ocampo por el Dúo Sisterna-Peralta.

Pa ver si la palabra
me me, me desenreda
fui a ver a ña Remedios
la la, la curandera...

Me preparú unos yuyos,
me me, me dio unos sellos
me presentó las hijas
que que, que buen remedio!...

Y desde aquel entonces
pa pa palabra santa,
me encuentro cada día
me me mejor del habla...

Y ahora no preciso
yu yu, yuyos ni sellos...
si me curan las hijas
de ña Remedios!

¿Y Traslasierra?
Se cuenta que lo que hoy se conoce como el Valle de Traslasierra, perteneció originalmente a la provincia de San Luis. Baste ver el mapa físico de la Argentina para notar que el límite natural con la provincia de córdoba era el macizo de los Comechingones. ¿Cómo explicamos la curva que hace la línea que delimita los territorios? Dicen los que creen saber que ante un diferendo por terrenos, los gobernadores de ambas provincias se jugaron el territorio en un partido de truco. Y, como queda a la vista, ganó el cordobés. Tal vez por eso se explique que cuando los transerranos añoran a su pago, lo canten, en lugar de cuartetos o además de cuartetos, tonadas, cuecas y gatos.
Julio Tello, Marcos López y sus Troperos de Pampa de Achala, Carlos Alberto “el Negro” Álvarez, José Luis Aguirre, José Luis Serrano, Los Nietos de Don Gauna, Gustavo Vergara y Sergio Zabala, entre otros son más que dignos representantes de los pagos donde supo destacarse el cura José Gabriel Brochero.

Operador: CD Congreso II Track 8 - Dur.: 3’08”

Mi cueca suena a Cuyo
cuando comienza.
Pero ella en algo
se diferencia
y por ser Transerrana es cuyana
y cordobesa.

Déjeme que le explique compadre
como es la cosa:
es cordobesa mi tierra hermosa
y es un portal que se abre hacia Cuyo
como una rosa.

Cueca cuyana y cordobesa,
si es de un lado o es del otro,
ya no interesa
porque es inconfundible,
cuequita, tanta belleza.

Las mozas de mi valle,
las mas cantadas,
 traen la frecura de una mañana
y como son de lindas las mozas
 son las tonadas

Seguro se dio cuenta, compadre,
cuál es mi pago.
Villa Dolores, cielito que amo,
saltadito al azul de sus sierras
suena cuando hablo.

José Luis Aguirre y su cueca “La Transerrana”, ganadora del Premio lo.Revelación del Festival de Cosquín del Bicentenario.

¡Cómo olvidar y no agradecer a músicos “extranjeros y cuyanistas”!
Carlos Vega Pereda (Salta), Oscar Valles (Cap. Fed.), Carlos Lastra (Río Negro), Los Indios Tacunau (Buenos Aires), Rubén Díaz (Buenos Aires), Néstor Basurto (Buenos Aires), Juanjo Domínguez (Buenos Aires), Juan Falú (Tucumán), y José Luis Castiñeira de Dios (Cap. Fed.), entre tantos y tan generosos admiradores de las expresiones de la Cuyanía.


Operador: CD Congreso II Track 9 – Dur.: 3’38”

“Amor Verdadero”, tonada de Rubén Díaz, “cuyano nacido en el sur bonaerense”.

Hace mucho tiempo
que quiero señora
decirle sencilla
pero tiernamente
que de muy pequeño
ya la presentía
que crecí sabiendo
que era para Usted
que fue solo verla
y al fin comprender.

Que el vivir
cada día comienza
que el soñar
no conoce de frenos
que al tenerla
me creo más bueno
pues ser bueno
tiene recompensa.

Que la historia
de amor verdadero
es verdad al sentir
su cuidado
que bendigo contarla
a mi lado
cual bendigo las lluvias
de enero.

(II Pie)
Señora le cuento
pero no comente
que hay otros amores
que me tienen preso
son nuestros retoños
y por causa de ellos
se agranda la deuda
que tengo hacia Usted
le cuento señora me debe creer.

Compadre ..........
es lo que más quiero
que amor verdadero
le brinden a Usted.

Concluye Jesús Liberato Tobares en su Folklore Puntano:
“Guardadores de infinidad de coplas, tonadas y canciones, han cumplido con la importante misión de transferirnos la esencia de expresiones que reflejan el modo de sentir y de pensar de nuestros antepasados.

En los tiempos de crisis de nuestra cultura, los músicos y cantores de nuestro pueblo siguen cumpliendo su honesta tarea de construir la alegría y la esperanza. La cultura folk tiene en ellos humildes pero auténticos exponentes”.

Esto fue escrito en 1988, y es nuestro deber “hacerlo pasar de siglo” porque las condiciones objetivas que motivaron la reflexión no solo que se mantienen vigentes sino que se han profundizado. De allí que se torne necesario el compromiso de todos los trabajadores de la cultura para revertirlas y permitir un avance a favor de los intereses del pueblo, en tiempos en que los medios de difusión en general y los comunicación de masas en particular se han convertido en el campo de las disputas, algo así como el “alambre a derribar” que nos depara el siglo XXI.

Y para quienes todavía creen en las yapas, que pase de siglo el “Caminito del Norte” del Chocho Rafael Arancibia Laborda, y la explicación del autor sobre esa pintura para siempre…

Operador: CD Congreso II Track 10 – Dur.: 3’38”


Va volando mi pañuelo
tras un galope serrano
por el caminito que va pa’l norte
allá en el confín puntano.

A mi frente se divisa
inmensa mole azulada
es el imponente Comechingones
con sus crestas escarpadas.

Cada bordo del camino
guarda una nueva emoción
cada suspiro del pecho
lleva vida al corazón.
Me gusta el aire serrano
y para eso soy puntano.

II

Crucé por Carpintería
galopee hasta Cortaderas
me quedé extasiado en los Papagayos
con su encanto e palmeras.

Si digo que Piedra Blanca
parece un reino celeste,
yo no sé con qué lo compararía
al bello Rincón del Este.

Serranías encantadas,
aire, verdor y pureza
quien no conoce mi tierra (San Luis)
no sabe lo que es belleza.
Me gusta el aire serrano
y para eso soy puntano.

Gracias a Marta Moyano y su equipo de colaboradores por la Convocatoria.
A ustedes por el tiempo y el interés.
Espero que prenda la idea de “hacer pasar de siglo” todo aquello que, según nuestro criterio, lo merezca. Y empecemos hacerlo por casa. Y ya no tomemos los pensamientos que se nos ofrezcan masticados y animémonos a confiar en nosotros mismos y en “los nuestros”.
Es posible ser profeta en la propia tierra. Créanmelo.
Los dejo con la invitación al Festival de Homenaje a los Poetas Latinoamericanos, en este mismo Auditorio. Y, ya que estoy, y de pasada, hago pasar de siglo el poema de Antonio Esteban Agüero “Digo el llamado. Nuevamente gracias y hasta siempre.

Yapas:

Operador: CD Congreso II Track 12 - Dur.: 5’30”

Ramiro González, riojano, de su disco “El Ojo de la Tormenta 1 (dele retumbar)”, “Las cuestiones bien cuyanas” (R. González y Sebastián Ramírez), 2013, Edición Independiente.
Porque no hay que olvidar que desde 1987 hasta 2012 existió una Región Comercial que se denominó Nuevo Cuyo, y convirtió a “las Tres Marías” en una improvisada “Cruz del Oeste”.

Operador: CD Congreso II Track 11 - Dur.: 10’29”

Y después en caballos redomones
que urticaba la prisa de la espuela
 galoparon los Chasquis por las calles
de la ciudad donde Dupuy gobierna,
conduciendo papeles que decían:
“el General de San Martín espera
que acudan los puntanos al llamado
de Libertad que les envía América”
Y firmaba Dupuy, sencillamente,
con la mano civil y la modestia
de quien era varón republicano
hasta el cogollo de la misma médula.

Y, los Chasquis partieron, con el poncho
como un ala flotando en la carrera,
hacia todos los rumbos provinciales
por los caminos de herradura o huella,
ignorantes del sol y la fatiga,
sin pensar en la noche o la tormenta;
llegaron hasta el Morro por la tarde,
y por el alba cabalgaron Renca,
y entregaron mensajes en La Toma,
en La Carolina y La Estanzuela,
en las villas de Merlo y Piedra Blanca,
en el Paso del Rey y Cortaderas,
en Nogolí también y San Francisco,
en cada población y en cada aldea,
y en estancias y oscuras pulperías
y en velorios, bautizos y cuadreras,
dondequiera paisanos se juntaran
en solidaria diversión o pena.
Y los hombres dejaban el arado,
o soltaban azada o podaderas,
o la hoz que segaba los trigales,
o la taba o el truco en la taberna,
o el amor de las jóvenes esposas,
o la estancia feudal, o la tapera,
o el cedazo que el oro recogía
cuando lavaban misteriosa arena,
o el telar, o los muros comenzados,
o el rodeo de toros en la yerra,
para ir hasta el valle de las Chacras
donde oficiales anotaban levas.
Y hasta había mujeres que llegaban,
con vestidos de pardas estameñas,
al umbral de Dupuy para decirle:
“Vuesa Merced conoce mi pobreza,
yo no tengo rebaños ni vacadas,
ni un anillo de bodas, ni siquiera
una mula de silla, pero tengo
este muchacho cuya barba empieza”

De Mendoza llegaban los mensajes
breves, de dura y militar urgencia:
“Necesito las mulas prometidas;
necesito mil yardas de bayeta;
necesito caballos; más caballos;
necesito los ponchos y las suelas;
necesito cebollas y limones
para la puna de la Cordillera;
necesito las joyas de las damas;
necesito más carros y carretas;
necesito campanas para el bronce
de los clarines; necesito vendas;
necesito el sudor y la fatiga;
necesito hasta el hierro de las rejas
que clausuran canceles y ventanas
para el acero de las bayonetas;
necesito los cuernos para chifles;
necesito maromas y cadenas
para alzar los cañones en los pasos
donde la nieve es una flor eterna;
necesito las lágrimas y el hambre
para más gloria de la Madre América...”

Y San Luis obediente respondía
ahorrando en la sed y la miseria;
río oscuro de hombres que subía;
oscuro río, humanidad morena
que empujaban profundas intuiciones
hacia quién sabe qué remota meta,
entretanto el galope levantaba
 remolinos y nubes polvorientas
sobre el anca del último caballo
y el crujido final de las carretas.

Y quedaron chiquillos y mujeres,
sólo mujeres con las caras serias
y las manos sin hombres, esperando...
en San Luis del Venado y de las Sierras.

Coro Polifónico de la Provincia de San Luis, dirigido por Alicia Rotondó de Aman, Orquesta Nacional de Música Argentina, dirigida por José Luis Castiñeira de Dios, y los Solistas Marita Londra, Bárbara Kusa, Sebastián Olivera, Juan Falú, y Domingo Cura, de Antonio Esteban Agüero y José Luis Castiñeira de Dios, “Digo El Llamado”. Obra incluida en el integral “Canto al Pueblo Puntano de la Independencia”, representado por actores, cantantes y músicos durante 1991.

Operador: CD Congreso II Track 13 - Dur.: 3’15”

Calle angosta, calle angosta
La de una vereda sola
Yo te canto porque siempre
estarás en mi memoria.

Sos la calle más humilde
De mi tierra mercedina
En los álamos comienzas
Y en el molino terminas.

Calle angosta, calle angosta
Si me habrán ladrau los chocos
Un tun-tun, quién es? Y ya estaba
a dos picos la tonada.
Calle angosta, calle angosta
La de una vereda sola.

Tradicionales boliches
Don Manuel y Los Mirandas
Frente cruzando las vías
Don Calixto, casi nada.

Cantores de aquel entonces
Allí en rueda se juntaban
Y en homenajes de criollos
Siempre lo nuestro cantaban.


Mercedes Sosa, “mendocina del Tucumán”, de su disco “Escondido en mi país”, “Calle Angosta” (José Zavala), 1995, Universal.

Comentarios

Unknown ha dicho que…
T R E M E N D R O , C U M P A.
C U A N T A D A T A ¡¡
GRAAACIASSS

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